
El mercado de trabajo en Argentina mostró señales de estancamiento con leves matices de recuperación durante el segundo mes de 2026, logrando interrumpir una secuencia de ocho meses de descensos consecutivos a nivel nacional. En este contexto, Tucumán se posicionó dentro del lote de diez jurisdicciones con desempeño mensual positivo, registrando un crecimiento marginal del 0,1%, lo que le permitió acompañar la tendencia de estabilidad general que atraviesa el país tras la fuerte contracción iniciada a finales de 2023. Sin embargo, esta mejora mensual convive con una realidad estructural más compleja: el empleo privado formal en la provincia todavía se encuentra significativamente por debajo de los niveles registrados hace un año y al inicio de la actual gestión nacional, evidenciando que el proceso de recuperación de los puestos destruidos será una tarea de largo aliento en un marco macroeconómico que aún no define una trayectoria de crecimiento sólido.
Al poner el foco en el desempeño específico de la provincia, los datos de la Secretaría de Trabajo, indican que Tucumán finalizó febrero de 2026 con un total de 157.800 asalariados registrados en el sector privado (serie desestacionalizada). Esta cifra representa un incremento de 222 nuevos empleos en comparación con el mes de enero, lo que equivale a una variación del 0,1%, situándose en el mismo nivel de crecimiento mensual que distritos como Misiones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

A pesar de este respiro mensual, el balance a largo plazo sigue arrojando saldos negativos para el "Jardín de la República". En la comparación interanual, la provincia experimentó una caída del 2,1% respecto a febrero de 2025, lo que se traduce en la pérdida neta de 3.152 puestos de trabajo en el transcurso de doce meses. Asimismo, al evaluar el impacto acumulado desde el cambio de gestión nacional en noviembre de 2023, Tucumán registra una contracción del 1,9%, equivalente a 3.012 empleos menos en la denominada "era Milei". Esta brecha ubica a la provincia en una situación intermedia dentro del país, lejos del crecimiento excepcional de Neuquén (5,8%) pero también distante de los desplomes críticos de provincias como Santa Cruz o Tierra del Fuego.

A nivel federal, el informe técnico elaborado por la consultora Politikón Chaco, es contundente respecto al fin de la racha negativa inmediata: “en el mes de febrero 2026 el empleo registrado en el sector privado no presentó variación relativa en la comparación mensual desestacionalizada (0,0%) aunque, si se observa la evolución absoluta, se registró una leve recuperación de 965 empleos respecto al mes de enero pasado, cortando así ocho meses consecutivos con caídas en ese nivel”. No obstante, la profundidad del ajuste previo sigue siendo evidente, ya que “la serie desestacionalizada del empleo se ubica 3,2% por debajo de nivel de noviembre 2023, lo que equivale a la pérdida acumulada de unos 205.680 empleos en la era Milei en el segmento privado formal”.
La dinámica por sectores de actividad durante febrero mostró comportamientos heterogéneos:
Sectores en alza: Se destacaron “Otros servicios n.c.p (+0,8%, aportando 2.969 nuevos empleos), Servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler (+0,3% y 2.993 nuevos empleos), Pesca (+0,2% y +36 empleos), Explotación de minas y canteras (+0,2% y +198 empleos), el Agro (+0,2% con +603 empleos) y Hoteles y Restaurantes (+0,1% y +206 empleos)”.
Sectores en baja: Las caídas más profundas se registraron en la “Industria Manufacturera (-0,3% y -2.978 empleos) y en la Intermediación Financiera (-0,3% con -419 empleos)”.
Impacto acumulado: Al analizar la variación desde noviembre de 2023, la crisis golpeó con mayor saña a la “Industria Manufacturera (-6,0%), Explotación de Minas y Canteras (-8,9%) y la Construcción (-13,6%)”.

Sector público y trabajo independiente
Más allá del ámbito estrictamente privado, el ecosistema laboral mostró otros movimientos de relevancia. Durante febrero, el universo total de trabajadores registrados (que incluye independientes y estatales) se expandió en unas 11.600 personas. Este impulso fue motorizado principalmente por el sector público, que incorporó a 5.700 agentes (una suba del 0,2%), y por el personal de casas particulares, que creció un 0,4% en el mes y un 1,7% interanual.
En el segmento de los trabajadores por cuenta propia, se observó un leve progreso del 0,1%. Este avance estuvo traccionado por el monotributo común, que creció un 0,3% mensual y un 4,3% interanual, sumando más de 90.000 nuevos aportantes en el último año. Por el contrario, el monotributo social sufrió una caída del 1% mensual, aunque mantiene un saldo positivo interanual del 2,2%.

La estabilidad de febrero debe leerse con cautela. Según proyecciones de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), se espera que en marzo de 2026 el empleo privado registrado en los principales centros urbanos vuelva a mostrar una leve retracción del 0,1%.
Históricamente, el mercado laboral formal atraviesa un proceso sinuoso. Tras una etapa de destrucción neta iniciada en septiembre de 2023 y agravada a principios de 2024, hubo un breve periodo de recuperación y posterior estancamiento durante 2025. La actual interrupción de la caída en febrero de 2026 es, por tanto, un dato alentador pero insuficiente para revertir una tendencia donde “la comparación interanual del empleo privado formal muestra una baja del 1,6% respecto a febrero de 2025 que, en términos absolutos, representa una pérdida de 100.034 empleos contra ese período”.